El presidente del Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas (Cgcoo) ha explicado que el tabaquismo provoca cataratas por 2 motivos:

  1. La acción directa de las sustancias tóxicas del humo en los ojos.
  2. La liberación en los pulmones de elementos químicos que, a través del torrente sanguíneo, llegan al globo ocular y afectan a su irrigación.

En este sentido, el humo irritante del tabaco provoca cataratas también entre los fumadores pasivos. Además, impide un óptimo equilibrio de la hidratación del ojo y empeora los síntomas del síndrome de ojo seco.

El tabaquismo también es uno de los factores de riesgo prevenibles para la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) en la retina, aunque, en este caso, los mecanismos no están tan claros. Así mismo, señala Moral, el hábito puede desencadenar una ambliopía del tabaco-alcohol, o pérdida visual relacionada con el nervio óptico.