El estudio se ha desarrollado basándose en los registros de la base de datos de Atención Primaria Qresearch. Dicha base contenía, en el momento del estudio, registros de salud longitudinales de más de 12 millones de pacientes, realizados por más de 600 médicos generales de Reino Unido. La información incluía las características de los pacientes, los diagnósticos clínicos, síntomas y medicamentos prescritos.

Uso de tratamientos antidepresivos combinados

Los resultados mostraron que el riesgo de suicidio o intentos de suicidios fue similar durante los periodos de tratamiento con inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) y tricíclicos. El mayor riesgo de suicidio se asoció con los antidepresivos mirtazapina, venlafaxina y trazodona, apunta la evaluación. El número de suicidios consumados fue pequeño y, como señalan los autores, el uso de tratamientos antidepresivos combinados se relaciona con una gravedad mayor del episodio antidepresivo.

Asimismo, los investigadores descubrieron que el riesgo de suicidio tendía a ser mayor durante los primeros 28 días de tratamiento y a los 28 días después de haber dejado el tratamiento, por lo que recomiendan una monitorización estrecha y seguimiento de estos pacientes especialmente cuando se encuentran en estos periodos.

En cuanto a la asociación con eventos cardiovasculares, no se encontraron evidencias de que los ISRS estén asociados a un incremento de arritmia, infarto de miocardio y accidentes cerebrovasculares. Hubo alguna indicación, señalan, de que los ISRS estaban asociados a disminuir el riesgo de infarto agudo de miocardio y las arritmias (especialmente la fluoxetina).

Por último, los autores de la revisión encontraron incrementos significativos para todas las clases de antidepresivos en lo que se refiere al riesgo de epilepsia o convulsión. Todos, excepto sertralina, escitalopram y mirtazapina, estaban relacionados con un incremento de riesgo de convulsión.