Científicos de las universidades de Sichuan, Toronto y McMaster han evaluado el impacto de la terapia antibiótica adyuvante en los abscesos cutáneos no complicados a través del análisis de 14 ensayos controlados aleatorizados. Los textos, que incluían 4.198 pacientes, comparaban diferentes antibióticos o los resultados de usarlos en comparación con no hacerlo.

Según recoge el British Medical Journal, en comparación con el no uso de los fármacos, cualquiera de las terapias antibióticas evaluadas reducía el riesgo de hospitalización, fracaso del tratamiento, recidiva tardía y recidiva pasado un mes.

Observaron, además, que los pacientes que trataban sus abscesos cutáneos con trimetoprima y sulfametoxazol (TMP-SMX) sufrían un mayor riesgo de efectos secundarios gastrointestinales; mientras, el grupo tratado con clindamicina tendía a padecer más episodios de diarrea. Finalmente, comprobaron que las cefalosporinas no reducían el riesgo de fracaso del tratamiento en comparación con el placebo.

“En pacientes con abscesos cutáneos no complicados, la evidencia (de calidad moderada a alta) sugiere que el tratamiento con TMP-SMX o clindamicina confiere un modesto beneficio y un riesgo similar de efectos adversos”, concluyen los científicos, quienes sugieren que, "probablemente, las cefalosporinas no sean efectivas para el tratamiento de los abscesos cutáneos no complicados".