Los equipos de Atención Primaria (EAP) de los centros de salud de Castelldefels, Viladecans y Santa Eulalia han presentado el caso de úlceras por incontinencia de un varón de 41 años parapléjico por espina bífida con antecedentes de hipertensión, insuficiencia venosa crónica y doble incontinencia. Ante la dificultad por parte de la familia para mantener una higiene adecuada, el paciente desarrolló una úlcera profunda en el pliegue cutáneo cerca del ano y dermatitis en la zona sacra a causa del pañal.

Además de la resolución de las úlceras por incontinencia, el objetivo según las autoras M.ª José Portillo y Ángels Fernández, era mantener la integridad cutánea para evitar la aparición de nuevas lesiones y facilitar el máximo confort al paciente. Para ello, se pautaron curas en el centro y por parte del familiar 2 veces por semana:

  1. Limpieza de las úlceras con agua y jabón neutro.
  2. Aplicaron de crema barrera con óxido de zinc para la protección de la piel perilesional en las zonas sacra y genital.
  3. Aplicación de plata nanocristalina para aislar la lesión y evitar complicaciones infecciosas; sobre todo por bacterias fecales.
  4. Cobertura de lesiones y úlceras con alginato.

“Tras los primeros días de tratamiento ya se apreciaba una mejoría en toda la piel y, en la úlcera se podía observar una disminución del tamaño y un lecho de granulación”, señalan las especialistas. Pasados 2 meses la piel presentaba buenas condiciones y la úlcera por incontinencia estaba casi cicatrizada. En ese punto, Portillo, Fernández y su equipo decidieron combinar hidrogel y colágeno el polvo para estimular la epitelización.

Además de la cura propiamente dicha, el equipo valoró un cambio en la silla de ruedas del paciente, a la que añadió un cojín antiescaras. Por otro lado, el EAP ensayó diferentes dispositivos para la incontinencia; desde colectores hasta una sonda vesical; sin embargo, no fueron bien tolerados por el paciente, por lo que se debió continuar con el uso de pañales.