Estos datos se han obtenido a partir de los reconocimientos médicos realizados a 820.938 trabajadores de distintos sectores de la economía española. Los responsables del estudio identificaron que un 40% de los empleados tenían la tensión normal o un poco más alta de lo recomendado y solo la mitad tenían en un nivel óptimo su presión arterial.

Al analizar los datos por sexos, los investigadores encontraron diferencias en las tasas de hipertensión en trabajadores. Observaron que el 68% de las trabajadoras tienen su tensión en unos rangos adecuados, mientras que solo el 39% de los hombres trabajadores presentaba un nivel adecuado en su presión arterial.

Atendiendo a grupos de edad, la hipertensión en trabajadores empeora conforme van pasando los años. El estudio mostró que, mientras en los menores de 40 años solo un 4% tiene la presión arterial elevada, entre los 40 y los 49 años el porcentaje sube al 10,5%. Entre los 50 y los 59 años se duplica hasta alcanzar el 20,4%, y a partir de los 60 años, uno de cada 4 trabajadores son hipertensos.

Pese a que la hipertensión es un problema de salud que afecta sobre todo a personas mayores de 50 años, en los últimos años se ha adelantado la edad de inicio. Los responsables del estudio consideran que el hecho de que la prevalencia de hipertensión en trabajadores sea mayor entre los hombres puede deberse a que los hombres participantes en este estudio tenían más edad que las mujeres.