En la sanidad de pago, “los médicos de AP están adquiriendo una responsabilidad más significativa, tanto por ayudar directamente a pacientes y cuidadores a gestionar la enfermedad, en muchos casos crónica, como por coordinar la atención entre especialistas”, ha explicado la presidenta de la MGMA, Halee Fischer-Wright.

Estos “nuevos modelos de prestación de cuidados están dando forma al paisaje de asistencia sanitaria en EE. UU. y a las experiencias de los pacientes a lo largo de todo el país”, ha reflexionado la CEO sobre el nuevo paradigma que comenzó a hacerse visible en el año 2014.

Desde entonces, la inversión privada en medicina de familia ha aumentado en más de un 4%, mientras las distintas especialidades solo han alcanzado el 3%. Si se observan los 5 últimos años, desde 2010, la compensación de la Atención Primaria aumentó un 28% mientras la especializada lo hizo en un 11% durante el mismo periodo.

El año pasado, los Estados con los sueldos más altos fueron Alaska, Wisconsin y Arkansas, mientras que los médicos de Atención Primaria en Nevada, Maine y Maryland ganaron menos.

En el caso de las especialidades, los médicos de Wisconsin, Nevada y Nebraska obtuvieron la remuneración total más alta, mientras en Maryland, Wyoming, Pennsylvania percibieron los salarios más bajos del año, según la encuesta.

Aunque las especialidades se encuentras en desventaja sobre la medicina familiar, algunas están mejor consideradas que otras por los pacientes y por tanto sus ratios de inversión se han visto beneficiados. Son la cirugía ortopédica, la atención pediátrica cardiovascular y la cirugía neurológica, siendo esta última la mejor valorada.