Según informan fuentes del ejecutivo autonómico y recoge la agencia EFE, el programa persigue que “todas las mujeres en edad fértil que deseen evitar o distanciar un embarazo puedan disponer del método de contracepción más adecuado a sus características y necesidades”.

Todas las pacientes “deben recibir la misma atención con independencia de su lugar de residencia y del sector sanitario al que pertenezcan”, añaden, ya que se partió de una situación de desigualdad geográfica. El plan de contracepción, que cuenta con 294.000 usuarias potenciales, ha logrado estos y otros objetivos:

  1. Disminuir las derivaciones a consultas de Ginecología.
  2. Reducir la demora en la atención.
  3. Incrementar la colocación de dispositivos de contracepción intrauterinos e implantes.

“En las 3 consultas diarias que existen ahora en Zaragoza la demora máxima es de 3 meses frente a los 18 meses de media antes de la implantación del plan”, ejemplifican los promotores del programa de contracepción.

Respecto a los métodos LARC o de larga duración, “la financiación pública completa garantiza que no exista sesgo económico a la hora de elegir un sistema de contracepción”, añaden. Gracias a esta medida, pionera en España, se han insertado 12 veces más implantes que el año pasado y un 174% más de DIU.

De los 134 implantes anticonceptivos y los 1.393 DIU colocados entre mayo de 2015 y mayo de 2016, se ha pasado a los 1.718 implantes y los 2.435 DIU en el mismo periodo de 2016-2017. Además, el 63% de los métodos de contracepción implantables se ha puesto en las consultas de AP.

La implementación de este plan ha sido posible gracias a un plan específico de formación de profesionales, explican. De estos 9 cursos completos de formación en contracepción para sanitarios de AP han salido 168 profesionales entre médicos, matronas, enfermeros y coordinadores.