“Hubo un aumento del triple de probabilidades de tener una recurrencia de aneurismas en los pacientes fumadores”, incluyendo los cerebrales, asegura Gregory Thompson, neurocirujano de la Universidad de Michigan. Por este motivo, “debemos hacer un gran esfuerzo por convencer a los pacientes que deben dejar de fumar”.

Los investigadores analizaron a 247 pacientes que habían padecido 196 aneurismas cerebrales. Dicha muestra fue dividida en el grupo de fumadores actuales, exfumadores y personas que nunca habían fumado. Tras analizar los resultados, los expertos comprobaron que los exfumadores y fumadores actuales tenían una tasa de recurrencia de aneurismas del 26,3% y representaron 232 de 296 aneurismas totales.

El grupo que no había fumado nunca, obtuvo una tasa de recurrencia de aneurismas del 17,2%, lo que representaba los 64 aneurismas restantes. Todos los grupos habían sido sometidos a tratamiento endovascular. No obstante, y a pesar de que los profesionales sanitarios pudieran compartir estos resultados con los pacientes, los investigadores recalcan que muchos pacientes no dejarán de fumar a pesar de ello.

“No sabíamos que el riesgo de recurrencia de aneurismas estaba tan claramente relacionado con el tabaquismo tras el tratamiento endovascular, tal y como hemos demostrado en este estudio”, asegura Thompson. “Ahora sabemos que fumar aumenta el riesgo de desarrollo, crecimiento y riesgo de ruptura de los aneurismas”, añade el autor.