La obesidad es un factor de riesgo para el desarrollo de la infección por virus de la gripe severa, por lo que la vacunación resulta de especial importancia para esta población de alto riesgo. Sin embargo, se ha observado recientemente que los animales y adultos con sobrepeso han disminuido la respuesta de anticuerpos neutralizantes.

El estudio demuestra que la vacuna con adición de alumbre o adyuvante de escualeno (AS03) aumenta tanto los niveles neutralizantes como los no neutralizantes en comparación con la vacuna sola, en ratones tanto delgados como obesos, en niveles considerados como ‘protectores’. Sin embargo, los ratones obesos terminaron sucumbiendo a la infección.

Las vacunas fueron preparadas con virus muertos de la gripe A H1NE, cepa de la gripe estacional, así como de la gripe A H7N9, virus de la gripe aviar.  Tras la vacunación, los ratones obesos tenían niveles más bajos de anticuerpos, y por tanto, más altos de virus. Aquellos ratones con sobrepeso que recibieron vacunas con adyuvantes consiguieron generar anticuerpos neutralizantes al virus, pero no les protegían de una infección grave de gripe, ni de morir.

Según los autores, esta vulnerabilidad se debe a una combinación de factores que incluyen el aumento de la susceptibilidad de los animales obsesos a desarrollar enfermedades graves e incluso mortales, incluso cuando se infectan con cantidades virales muy bajas. “Nuestros estudios ponen de relieve la necesidad de que la Sanidad Pública interprete estos hallazgos y trate de comprender mejor la vacunación en esta población creciente”.