“Durante los 6 primeros meses desde el inicio de su andadura, la e-consulta de Geriatría ha dado cobertura a 23 centros de salud de AP y a 14 residencias de mayores, lo que permitió la realización de 75 e-consultas reales de las que el 75% procedían de AP y el 43% del portal sociosanitario”, según indica la doctora Ana Isabel Hormigo Sánchez en una nota de prensa.

La e-consulta facilita la comunicación con los centros de salud, de manera que toda la información queda registrada en la historia clínica”, explica la geriatra de la Fundación Jiménez Díaz. Este intercambio beneficia a pacientes, generalmente pluripatológicos, con deterioro cognitivo que requieren de ajuste de la medicación o psicótropos, entre otros.

También es útil para aquellos enfermos que “presentan una mala situación funcional y que requieren de un abordaje desde el domicilio para evitar la derivación a un centro sanitario”, ejemplifica la experta. En este sentido, señala, el perfil de paciente que realiza una e-consulta es de 85 años de media, con dependencia severa, demencia moderada y necesidad de ayuda para caminar.

Concretamente, a lo largo de pasado año, 1.587 pacientes con estas características y procedentes de 14 residencias distintas, fueron dados de alta en el portal sociosanitario. El 65% de los pacientes que consultaron a un clínico por vía telemática no necesitó ser trasladado al hospital, que en este caso vio reducidas sus consultas por traslado a solo el 37% de quienes pedían ayuda. Todo ello, “con el consiguiente beneficio para el paciente y ahorro para el sistema sanitario”, matiza Hormigo.

En definitiva, “ayudamos a mejorar la coordinación entre Atención Primaria y especializada y los servicios sociosanitarios, estableciendo una adecuada continuidad entre domicilio, hospital, centro de salud y otros recursos comunitarios tales como residencias”, considera la geriatra. De esta forma, dice, “mejora la atención y el seguimiento de este tipo de ancianos”.