Así lo ha denunciado el vocal nacional de Médicos de Atención Primaria de la OMC, Vicente Matas, tras comprobar los resultados de un sondeo realizado a 4.450 médicos del sector. Tal como recoge la publicación iSanidad, el 41,2% de los encuestados asegura haber notado en su bolsillo mermas superiores al 20%, mientras un 29,2% de estos profesionales llegaron a asegurar pérdidas aún mayores.

“En cualquier caso”, defiende el portavoz, “son cifras muy superiores al resto de profesionales y sectores, ya que para los médicos de AP se han producido recortes añadidos: en guardias, en la carrera profesional o en la jornada de 37 horas y media”, ejemplifica el vocal sobre un perjuicio en el poder adquisitivo que “no se va recuperar con el incremento del 1% de este año”.

Por otro lado, “y aunque se ha avanzado mucho desde el punto de vista de la justicia”, las agresiones hacia los médicos de familia “siguen siendo un problema”, advierte Matas. Es cierto que algunos casos llegan a ser considerados como delito de atentado, admite, pero “aún hay mucho camino por recorrer”, reitera.

Entre las tareas pendientes se cuenta educar a la población y animar a los profesionales a denunciar cualquier tipo de agresión o amenaza, ya sea verbal o física. Para facilitar estos procesos, ya existe el observatorio de agresiones de la OMC, recuerda su portavoz; se trata de una entidad que “está haciendo un estrecho seguimiento y concienciando a la sociedad sobre este grave problema que afecta no solo a los médicos sino también a sus pacientes”, concluye.