“La implicación del enfermo es fundamental”, ha defendido el Colegio Oficial de Médicos de Valencia durante las II Jornadas Nacionales de Dolor que ha celebrado la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen).

Los expertos que han acudido al encuentro, han destacado el aspecto bio-psicosocial de la atención al paciente, ya que “por muy incapacitante que sea, es posible aprender a manejar un cuadro de dolor crónico y convivir con él", dicen.

"Muchos expertos aseguran que las personas que puntúan más alto en mindfulness sienten menos dolor, presentan una mayor calidad de vida y sufren menos emociones negativas”, han asegurado en las jornadas.

Estas nuevas técnicas cobran especial importancia si se tiene en cuenta la alta prevalencia del dolor crónico en España, tanto que es la segunda causa de consulta en AP. Factores como la proximidad con el paciente o el carácter generalista de la especialidad, son relevantes para el enfermo.

Así lo ha expresado Pedro Ibor, presidente del Comité Organizador del encuentro: "tanto en el tratamiento farmacológico como en el no farmacológico se han experimentado importantes avances en los últimos años y los especialistas en Medicina de Familia demandan mayor formación”.

Esos profesionales “son los primeros en diagnosticar y tratar las enfermedades que causan dolor; de ahí la importancia del aprendizaje continuo para un abordaje correcto", ha coincidido Antonio Alcántara, presidente del Comité Científico de Semergen.

Durante el congreso se han tratado errores comunes como la infraevaluación o el infratratamiento del dolor; equivocaciones que pueden deberse, según el experto, al gran número de pacientes que es necesario atender, al fatalismo o al amplio abanico al que llega a afectar el dolor, por ejemplo, el entorno familiar.

En definitiva, “la inversión fundamental para lograr ser eficientes y resolutivos debe darse en la formación de profesionales sanitarios, para que sepan manejar el dolor crónico de sus pacientes en todas sus vertientes.”