La movilidad reducida en el anciano es una de las consecuencias del proceso de envejecimiento. Investigadores de la Carnegie Mellon University han identificado las causas que inciden en la pérdida de movilidad y la lentitud de los movimientos propia de las personas de edad avanzada. Tal y como recoge un estudio publicado en The Journal of Physiology, la pérdida de masa y fuerza muscular es una de estas causas.

Los investigadores han llegado a esta conclusión utilizando simulaciones computarizadas para detectar los cambios fisiológicos implicados en la movilidad reducida del anciano.  Tal y como indican en el estudio, fortalecer los músculos de las piernas podría ser una estrategia válida para incidir en la lentitud de la marcha.

Los autores del estudio reconocen que hallar la causa que favorece la movilidad reducida en el anciano es complicado. Según apuntan, “la razón de esta disminución es desconocida, ya que el envejecimiento produce una serie de cambios fisiológicos que afectan la forma de andar, pero son difíciles de estudiar individualmente”.

La movilidad reducida en el anciano puede provocar un estilo de vida sedentario que empeora la salud de las personas mayores. Este estudio señala que la inactividad se relaciona con una tasa de supervivencia 10 años más baja para las personas de 75 años. Por este motivo, los autores insisten en que fortalecer los músculos de las piernas puede ser la única forma efectiva de mejorar la marcha de los ancianos.

Modelo de simulación computarizada

La investigación se llevó a cabo utilizando simulaciones computarizadas. El objetivo fue generar comportamientos de caminar fisiológica y físicamente plausibles para predecir cómo afectan a la marcha los cambios fisiológicos. El modelo de simulación consistía en un sistema musculoesquelético, diseñado en base a la fisiología humana, y un controlador neuronal, que impulsa el sistema musculoesquelético para generar conductas.