Basándose en un estudio presentado en 2015 por la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) en el Congreso Anual de la Osteoarthritis Research Society International (OARSI), la reumatóloga defiende que el dolor, las limitaciones y la deformidad, “especialmente en manos y rodillas”, son las causas que explican que uno de cada 4 pacientes con artrosis sufra episodios de ansiedad o depresión.

“Para los profesionales puede resultar complicado abordar estas cuestiones más allá de ofrecer al enfermo analgésicos, antiinflamatorios o antidepresivos”, lamenta Möller. Frente a este sentimiento de abandono “es fácil que el paciente recurra a cualquier alternativa paramédica, muchas veces costosa, sin evidencias científicas y con resultados inciertos que contribuyan a aumentar el desánimo del paciente”.

Sin embargo, “un paciente informado en salud articular que comparta sus experiencias y su información con otros enfermos podría ser una herramienta para mejorar la calidad de vida de los pacientes de artrosis”, considera la experta. En esta línea, iniciativas como el Programa Paciente Experto, de OAFI, pueden “empoderar al paciente y darle voz para sentirse comprendido y mejorar su estado de ánimo”, sostiene la directora.

El programa busca “dotar al paciente de diversas herramientas para mejorar su calidad de vida”, entre ellas, por ejemplo, actividades para combatir el dolor o ejercicios para perder peso. Por su parte, Semergen, ha llamado la atención sobre el médico de familia como un “experto fundamental para la detección y tratamiento de la depresión” en estos pacientes.

“Por la continuidad y la longitudinalidad de la atención que prestan en sus consultas, los médicos de AP se encuentran en una situación privilegiada para detectar cambios significativos en los comportamientos y en los estados de humor del paciente”, resume en una nota de prensa el coordinador del Grupo de Trabajo de Salud Mental de Semergen, Vicente Gasull.