El programa de cribado de cáncer de cérvix de País Vasco comenzará este jueves, 28 de junio, en la OSI (Organización Sanitaria Integral) de Debabarrena con la realización de las primeras pruebas a mujeres de entre 25 y 29 años, informa la agencia EFE. La intención del Gobierno vasco es que el cribado de cáncer de cérvix esté implantado en los 3 territorios vascos en 2023.

El lehendakari Íñigo Urkullu ha sido el encargado de presentar este programa en el Centro de Salud de Deba (Guipúzcoa). Urkullu ha animado a todas las mujeres a participar en el cribado de cáncer de cérvix. Tal y como ha subrayado esta iniciativa y la vacuna contra el VPH (virus del papiloma humano), es la principal herramienta para hacer frente a la enfermedad.

Durante la presentación del cribado de cáncer de cérvix, el lehendakari, acompañado por el consejero de Salud, Jon Darpón, se ha reunido con los profesionales sanitarios que iniciarán la primera fase del programa, que se extenderá el último trimestre de 2018 a la OSI de Álava y a lo largo de 2019 se ampliará por franjas de edad al resto de Euskadi, en 5 años.

En una primera fase se incluirá a las jóvenes de entre 25 y 29 años. La segunda parte ampliará la franja de edad hasta los 34 años, después hasta los 35-44 años, a continuación a las de 45-54 años y por último a las de 55-65 años. El Gobierno vasco ya ha enviado las primeras cartas para llevar a cabo las pruebas (citología).

La tasa de supervivencia al cáncer 5 años después del diagnóstico es del 52% entre los hombres y del 60% en las mujeres. Según el lehendakari, estas cifras podrán mejorarse con las medidas previstas en el Plan Oncológico 2018-2023 que el Gobierno vasco espera presentar en breve. Tal y como ha señalado, los cribados poblacionales tienen una larga trayectoria y presentan altas tasas de participación.

El lehendakari ha concluido destacando que “a partir de ahora también el cribado de cáncer cérvix es un proceso integrado en el Servicio Vasco de Salud que no va a bajar la guardia y que seguirá apostando por la detección precoz garantizando el acceso en condiciones de igualdad”.

Hasta ahora el cribado de cáncer de cérvix se realizaba a las mujeres que acudían a la consulta. Sin embargo, esto no garantizaba una cobertura adecuada, reconoce Salud, puesto que las mujeres de mayor edad y las de menor nivel de estudios y formación no acudían.

Con este nuevo modelo poblacional, el laboratorio central del Servicio de Anatomía Patológica de la OSI de San Sebastián será el encargado de analizar las muestras, que serán extraídas a las pacientes por las matronas de los servicios de Atención Primaria.