POCT ONLINE es la primera base de datos de pruebas POCT (point-of-care testing o test en el punto de atención) de España. La ha puesto en marcha la Sociedad Española de Medicina de Laboratorio (SEQCML) para que el especialista pueda conocer a través de una sola herramienta los dispositivos disponibles para realizar determinados análisis.

Según ha informado la sociedad, en los últimos años se ha multiplicado el número de pruebas de laboratorio que se realizan en el lugar de asistencia al paciente en vez de en el laboratorio central. Esto supone una oportunidad para mejorar la resolución, al tiempo que implica un desafío, dada “la enorme diversidad” de pruebas y tecnología disponibles.

“Hay que consultar muchas fuentes de información, lo cual suele requerir una inversión importante de tiempo, y habitualmente quedaba la inseguridad de no haber encontrado una información completa; por ello, se planteó la idea de desarrollar una herramienta que pudiera cubrir esta necesidad”, ha explicado la presidenta de la Comisión de Pruebas de POCT de la SEQCML, Paloma Oliver.

Frente a esta realidad, la organización ha creado POCT ONLINE, que cuenta con 1.202 registros sobre más de 300 magnitudes. “A nivel internacional existen algunas herramientas, pero con un enfoque diferente”, ha añadido la responsable de la Comisión de Pruebas de POCT, que trabaja para mejorarla, incorporando nuevos datos, como las prestaciones analíticas de cada dispositivo o publicaciones científicas sobre los mismos.

Renovación constante

POCT ONLINE es fruto de la colaboración entre la SEQCML y las empresas dedicadas al diagnóstico in vitro, que ofrecen información sobre sus dispositivos a la sociedad científica; esta revisa el contenido y autoriza si procede su incorporación en la base de datos, que permite al usuario buscar por diversos campos, que incluyen aspectos como la magnitud analítica, el analizador, el software o el proveedor.

“La inclusión de un equipo en la base de datos no quiere decir que sea un equipo de mejor calidad. Una vez conocidos los equipos disponibles para una prueba en concreto, es responsabilidad del usuario hacer las evaluaciones pertinentes para seleccionar la opción que mejor se adapte a sus necesidades y requisitos”, ha precisado Oliver, según la cual “cada vez hay más estudios que evidencian objetivamente el impacto positivo que tienen las pruebas POCT en múltiples aspectos de la asistencia sanitaria y, especialmente para los pacientes”.

“Los estudios dirigidos a evaluar el impacto de estas pruebas han mostrado resultados relacionados con una disminución de la morbimortalidad en determinados tipos de pacientes, menor tiempo de ingreso hospitalario o estancia en servicios de urgencias, reducción en el consumo de hemoderivados, menor número de visitas médicas o un coste global por proceso inferior”, ha añadido la especialista, que advierte de que “a pesar de todas estas ventajas, una gestión inadecuada del POCT puede conllevar un riesgo muy elevado para los pacientes”.

Precauciones

“Los equipos POCT no deben estar disponibles en un entorno clínico concreto sin más, sino que deben formar parte de una red organizada, liderada por el laboratorio clínico junto con otros profesionales, formando un grupo multidisciplinar”, ha destacado la experta, en opinión de la cual es necesario tener en cuenta las guías nacionales e internacionales respecto a la monitorización continua de todos los equipos y asegurarse la formación y la cualificación de los operadores, entre otros aspectos.

“En todos los casos, es crucial que los pacientes dispongan de toda la información relevante acerca de la utilidad clínica de la prueba, cómo efectuar la medición, qué consideraciones deben tener presentes, cómo interpretar los resultados y cuáles son las recomendaciones a seguir en función de los mismos”, ha señalado la responsable de la Comisión de Pruebas de POCT, que ha realizado una encuesta que destaca el crecimiento de los equipos que permiten la medición de marcadores relacionados con la sepsis, preeclampsia o insuficiencia renal.

Según dicha encuesta, la prueba POCT más habitual en España es la que determina el nivel de glucosa, seguida de la gasometría, el análisis sistemático de orina, los test de coagulación, el test de hemoglobina glicosilada (HbA1C) para pacientes diabéticos, el test de embarazo, el de drogas, el de sangre oculta en heces y el del antígeno del Streptococcus pyogenes.