“Existe una lectura errónea sobre el médico de Atención Primaria, pues la gente se confunde y considera este servicio como la oficina de reclamación del sistema sanitario, donde acudir por ejemplo ante las quejas por las listas de espera”, lamenta Becerra en una nota de prensa de la agencia EFE.

El Observatorio presenta hoy, jueves 16 de marzo, el estudio nacional 2016 sobre la problemática de la profesión y el Mapa Judicial de Sentencias de toda España, donde se ubica según áreas geográficas la mayor o menor actividad judicial en relación a agresiones físicas a médicos.

Extremadura “pionera en sentencias”

Según los datos ofrecidos por el informe, “se han dado pasos muy importantes, entre ellos normativos, para que Extremadura sea una comunidad pionera en sentencias importantes”, asegura el secretario general del Colegio de Médicos de Badajoz. No obstante, “a la profesión aún le preocupa la lectura en iceberg de las cifras”, admite.

Dicha lectura tiende a cuantificar la situación, únicamente, según el número de denuncias que se producen. De esta forma, explica la nota, se minimizan las agresiones y se olvida que, muchas veces, el médico solo denuncia cuando la situación se vuelve insostenible.

En Madrid, amenazas e insultos

Coincidiendo con la conmemoración del Día Nacional contra las Agresiones a Sanitarios, el Colegio de Médicos de Madrid (ICOMEM) ha hecho públicas las 99 denuncias registradas a lo largo de 2016, de las cuales un 77% corresponden a amenazas e insultos provocados, en un 63% de las ocasiones, por discrepancias en el tratamiento, exigencias de una baja improcedente o tiempos de espera.

“No hay que tolerar las agresiones físicas, pero tampoco ningún tipo de violencia verbal que, en el caso de Madrid, son la mayoría”, reclama presidente del ICOMEM, Miguel Ángel Sánchez Chillón, en una nota de prensa emitida por la organización colegial.  Además, reitera, es “muy preocupante” que los casos vayan en aumento.

“En 2014 se contabilizaron 60 notificaciones, cuando en 2015 fueron 77 y, este año, casi un centenar”, lamenta Chillón. No obstante, “también eso significa que los casos que existen están saliendo más a la luz”, reflexiona. En cualquier caso, el presidente considera necesario “seguir trabajando en la prevención y en que el médico sepa los pasos que tiene que dar si esto le ocurre”.

Prevenir y denunciar

En caso de agresión, la Asesoría Jurídica correspondiente ofrecerá al colegiado un “asesoramiento integral, vía telefónica o presencial, con el fin de asistirle en todo el proceso e informarle del procedimiento a seguir en cada caso”, recuerda el ICONEM. “Queremos insistir en que el servicio engloba medidas administrativas, judiciales e interposición de denuncia”.

Así mismo, reiteran, “incluye todas las diligencias previas en vía penal y actuaciones procesales derivadas de cada caso hasta la ejecución de la sentencia” y, en caso de que sea necesario, “se puede recomendar al médico la asistencia psicológica y psiquiátrica del Plan de Atención Integral del Médico Enfermo (PAIME)”.

Desde el año 2008 hasta la actualidad, se han conseguido 48 sentencias con condena de prisión para pacientes y familiares que hayan agredido a un profesional sanitario. Aun así, los afectados exigen a la Consejería de Sanidad la implementación de mecanismos de prevención y campañas de divulgación “para que el paciente tome conciencia de nuestra vocación de entrega y asistencia, pero también de sus derechos y deberes”.

País Vasco: una mejora del 9%

Según datos del informe anual sobre agresiones a profesionales del Servicio Vasco de Salud que elabora Osakidetza, 2016 finalizó con un total de 473 notificaciones por agresión -350 sin llegar a existir lesiones-, cerca de un 9% menos respecto a las 518 registradas el año anterior.

La disminución ha sido posible gracias a medidas como la implantación de medidas barrera, un botón de emergencia o apertura de una nueva vía de notificación electrónica que “contribuya visibilizar el alcance real de este grave problema social al que nos enfrentamos”. Paralelamente, se está trabajando en la revisión completa del PT-AT-02 Protocolo de Violencia.