Las enfermedades venosas tienen un gran impacto en la calidad de vida de los pacientes, tanto por la estigmatización estética, como por el riesgo de incapacidad laboral, en el caso de las varices, o la existencia de complicaciones que pueden llegar a provocar la muerte, como la embolia pulmonar en el caso de las trombosis venosas. En este contexto, la Asociación Cuida tus Venas y el Hospital de la Santa Creu i de Sant Pau en Barcelona, han reivindicado la importancia de acudir al especialista cuando se detectan los primeros síntomas.

“Aunque también afectan a los hombres, socialmente las enfermedades venosas suelen identificarse con la mujer, puesto que el embarazo suele ponerlas en un mayor riesgo y porque el componente estético hace que sean las que más consulten al especialista”, explica el doctor José Román Escudero, director del Servicio Mancomunado de Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular del hospital catalán y presidente de la asociación.

Según datos ofrecidos por el experto en una nota de prensa, una de las enfermedades venosas más frecuente sería la insuficiencia venosa crónica (IVC); tanto es así que, cerca de un 60% de los pacientes que acuden a Atención Primaria, presentaría algún síntoma o signo de esta patología. Entre los más frecuentes, Escudero destaca la aparición de edemas que se intensifican a lo largo que pasa el día o el aumento del diámetro del tobillo.

“En los casos en que afecta a las 2 extremidades, hay que descartar que la causa del edema sea algo general, como una insuficiencia cardiaca, hepática o renal, un sedentarismo prolongado o hipotiroidismo, entre otros”, recomienda el experto. Los linfedemas, en cambio, se caracterizan por un aumento progresivo de la extremidad, pesadez y, en ocasiones, endurecimiento de la zona. “Aunque se instaura de manera lenta y unilateral, conocer estos primeros síntomas es clave para acudir al especialista en fases tempranas”. El tratamiento antivaricoso más adecuado es, según el doctor, el oral y tópico combinado.