Europa ha dado comienzo a un nuevo proyecto conjunto que pretende garantizar el acceso de toda la población a los servicios sociales y sanitarios, así como una atención en igualdad de condiciones. Según ha informado la agencia EFE, la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP) será la entidad encargada de representar a España durante los próximos 3 años en el desarrollo de esta acción colectiva por el bienestar de la población.

El proyecto tiene como objetivo principal el desarrollo de políticas, programas y acciones que contribuyan a reducir las desigualdades de Europa en materia sanitaria. La atención a la población migrante y los grupos vulnerables o marginados será uno de los puntos clave en el desarrollo de esta misión. Cada estado miembro deberá reflexionar sobre las acciones que puede llevar a cabo para garantizar una mayor equidad entre la población europea.

De esta manera, los organizadores esperan también estrechar los vínculos entre países y facilitar el intercambio de experiencias y buenas prácticas en la materia. Según informa la agencia, el proyecto espera generar resultados en torno a 9 ámbitos de trabajo; muchos de ellos similares a los 9 estándares que las Naciones Unidas han propuesto para conmemorar el Día Mundial de la Población, celebrado hoy, 11 de julio.

Día Mundial de la Población

Tal como explica la ONU, con esta fecha su busca “centrar la atención en la urgencia e importancia de las cuestiones relativas a la población”. Este año, la celebración se centra en el reconocimiento de la planificación familiar como derecho humano básico. Los sistemas educativos y de salud, así como los líderes y legisladores de cada país, deben ser “responsables de los esfuerzos” para hacer llegar este derecho a su población.

En este sentido, los estados también tienen la obligación de garantizar la participación activa e informada de su población en las decisiones que la afectan, incluidos los problemas de salud. Este proceso debe ser privado y contar con una asesoría integral por parte de profesionales. La población debe poder tomar decisiones con la información necesaria, “de forma independiente, sin presiones, coerción o tergiversación”.