“A pesar de la tecnología y los nuevos canales de comunicación, la relación entre médicos y visitantes sigue siendo fiduciaria”, resume el estudio tras haber encuestado a 512 médicos de familia a lo largo de toda la península, de los cuales solo el 5% afirmaron prescindir de la compra-venta a visitadores médicos. 

Según la FIMMG, los vendedores farmacéuticos prefieren acudir con cita previa e informar a los doctores en grupo más que de forma individual, además, según establece la encuesta, se entrevistan con los expertos una media de 6 veces por semana,  una cifra algo más elevada en la zona norte de Italia. 

El 58% de la muestra de estudio afirma haber recibido “alguna vez” la oferta de ser informado por vía telefónica sobre algún medicamento, mientras el 16% del total reporta que esto le ha sucedido “a menudo”. Se trata de una táctica que desagrada a los profesionales de la medicina ya que “pierden tiempo y la información es peor”. 

Algo parecido sucede con la información a través de nuevas tecnologías y redes sociales, puesto que solo un 42% de la muestra tiene un perfil activo en estos ámbitos –más en Facebook que en Twitter, según las encuestas-.

De todo esto se deduce, según el director de estudios de FIMMG, Paolo Misericordia en declaraciones al medio italiano Quotidiano Sanità, que los médicos de familia no renuncian a la modalidad consolidada de recibir información y publicidad del fármaco en la propia consulta. 

En definitiva, los visitadores médicos continúan siendo bien aceptados e incluso preferidos por los profesionales de la salud; mientras las nuevas tecnologías, a excepción de información sobre medicamentos en páginas web, siguen encontrando reticencias en el sector.