El 25% de los niños en España son atendidos por un médico no pediatra, según ha puesto de manifiesto la Asociación Española de Pediatría (AEP) en su 66.º Congreso Nacional. Este porcentaje varía en función de las comunidades autónomas, asegura la agencia EFE. En el caso de Baleares el porcentaje asciende al 49% y en La Rioja, la totalidad de las plazas están ocupadas por pediatras.

Durante el congreso de la AEP se ha debatido sobre la necesidad de ordenar y redimensionar esta especialidad para que se adapte a las necesidades de asistencia de la población infantil y adolescente. Tal y como ha destacado la sociedad científica un 25,5% de las plazas de Pediatría están ocupadas por médicos no pediatras, lo cual provoca que “un sistema modélico y único en el mundo corra peligro”, afirma María García-Onieva, secretaria general de la AEP.

Las autonomías en las que más pediatras ocupan las plazas de la especialidad son La Rioja (100% de las plazas), Asturias (98%), Cantabria (96%), Castilla y León (91%) y Aragón (90%). A la cola de este ranking se sitúa Baleares con un 51%, Castilla-La Mancha (59%), Madrid (68%), Extremadura (69%) y Andalucía (70%).

Este estudio, además de revelar que las plazas de Pediatría están cubiertas, en muchas ocasiones, por médicos no pediatras, afirma que Andalucía es la única comunidad donde no hay plazas de enfermería con dedicación exclusiva a niños, “lo cual supone una importante merma en la calidad asistencial” para los recién nacidos, lactantes, niños y adolescentes, señala la AEP.

Concha Sánchez Pina, presidenta de la AEPap (Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria), ha criticado que “no hay derecho a estas desigualdades tan importantes” y ha exigido que se garantice el derecho a que todos estos niños sean atendidos por médicos especialistas. En este sentido, la presidenta de la AEPap confía en que el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez entienda la situación y apueste por continuar con el modelo pediátrico, “que tan buenos resultados ha dado”. Este estudio ha puesto de relieve el problema de envejecimiento de los profesionales que existe en España y la necesidad de un recambio generacional.