Según el texto, el 76% de la población europea -exceptuando Irlanda por falta de datos- afirma ser no fumadora, mientras el 78,4% dice no haber fumado nunca. Sin embargo, el 21,6% de este grupo se encuentra expuesto a diario al humo del tabaco en espacios interiores.

El responsable de este consumo involuntario es el 19,2% de la población, compuesto por fumadores habituales, y el 4,7% de consumidores esporádicos. Entre los países más perjudicados se encuentra Grecia (64,2% de fumadores pasivos), Croacia (44,7%) y Bulgaria (40,5%).

Por otro lado, los países que disfrutan de menores tasas de consumo pasivo, se sitúan por debajo de la media europea, e incluso por debajo del 10%, son Suecia (5,9%), Finlandia (6,3%), Portugal (8,6%) y Hungría (9,9%). De forma parecida se reparte la gráfica en cuanto a consumidores activos.

Así, Bulgaria encabeza la lista con un 34,7% de fumadores activos, seguida de Grecia con un 32,6%, Austria con el 30%, Eslovaquia con el 29,6% y Letonia con un 29,5%. Entre los países más sanos respecto a esta adicción se sitúa Suecia (16,7%), Reino Unido (17,2%), Finlandia (19,3%), Portugal (20%) y por último Luxemburgo (20,4%).

El informe indica también que, en todos los Estados miembros, la proporción de hombres fumadores supera a la de mujeres, siendo respectivamente de un 28,7 y un 19,5% según sexos. Las mayores diferencias porcentuales corresponden a Lituania (en 28 puntos), Rumanía (27) y Chipre (25).

España: muchos fumadores, pero pocos pasivos

España cuenta con el octavo porcentaje más bajo de consumo pasivo a nivel europeo; tanto es así que solo consume de forma pasiva el 15,5% de la población española mayor de 15 años; lo que sitúa al país 6 puntos por debajo de la media comunitaria. No sucede lo mismo con la población fumadora activa, que supera la media ligeramente.

El 25,3% de la población, o uno de cada 4 españoles, es fumador. De entre estos, el 23% se declara consumidor habitual y el 2,4% esporádico. Tal como sucede en el resto del continente, el número de hombres supera al de mujeres en cuanto a adicción; en España el 30,4% son varones frente a un 20,5% de mujeres, es decir, una diferencia porcentual de casi 10 puntos.