Uso de bastoncillos.

El uso de bastoncillos es el método para limpiar los oídos más extendido entre la población. Un estudio elaborado por GAES sobre los hábitos de cuidado auditivo así lo refleja. Según esta empresa, el 47% de los españoles utiliza los bastoncillos de forma regular para limpiar el pabellón auditivo. Además, el estudio demuestra que las personas jóvenes y las mujeres son quienes más emplean este método para limpiar sus oídos.

La entidad destaca que esta práctica tan común puede producir daño en el tímpano, una perforación e incluso una lesión en la cadena de huesecillos del oído medio. Asimismo, puede llegar a provocar lesiones en la piel del conducto auditivo, como pequeñas heridas. Ello puede acarrear complicaciones como hemorragias, dolor, acúfenos, vértigo y pérdida de audición. Además, el algodón presente en los extremos del bastoncillo puede desprenderse y quedarse atrapado en el interior. Cuando esto sucede, el agua lo humedece y posiblemente acabe produciendo una infección del oído externo.

El doctor en otorrinolaringología, Juan Royo, explica que el cerumen “es una sustancia natural”. En cantidades normales “ayuda a prevenir la entrada de agentes perjudiciales en el interior del oído”. Además, tiene un sistema de autolimpieza que expulsa la cera al exterior. En este sentido, “a no ser que exista un exceso, no es necesario eliminarlo”. Pese a ello, advierte de que más de la mitad de los pacientes que acuden a su consulta utilizan bastoncillos para limpiar sus oídos.

Alternativas en la limpieza de los oídos

 El otorrinolaringólogo recomienda “utilizar gotas diseñadas específicamente para ayudar a expulsar el cerumen” de forma natural. También se puede limpiar los oídos con un paño húmedo y suave de forma delicada. «Como haríamos para limpiar otras zonas del cuerpo”, asegura. No obstante, recomienda acudir al especialista en el caso de sentir los oídos obstruidos, cambios en el color del cerumen u otras molestias.

Impacto en el medio ambiente

El uso de bastoncillos no solo supone un riesgo para la salud auditiva. La presencia de estos utensilios en los hogares se ha convertido en una amenaza para el medio ambiente. Por lo general, se tratan de elementos de un solo uso que terminan convirtiéndose en residuos con un fuerte impacto medioambiental.

Revisión periódica

 Solo uno de 1 de cada 10 españoles se somete periódicamente a revisión y 2 de cada 10 nunca se han hecho una. Además, en los jóvenes, 3 de cada 10 nunca se han hecho una revisión. En este sentido, la sensación de tener los oídos tapados, la pérdida auditiva repentina y el dolor de oídos son las causas más frecuentes por las que las personas acuden al otorrinolaringólogo.