El próximo 1 de marzo, el Hospital General de Villarrobledo (Castilla-La Mancha) inaugurará su nueva Unidad Ortogeriátrica; un servicio que pretende reducir el deterioro funcional asociado a la fractura de cadera mediante el cuidado multidisciplinar en todas las etapas de la lesión: preoperatoria, quirúrgica, postoperatoria y rehabilitación. Según informa el centro y recoge la agencia EFE, la Unidad Ortogeriátrica nace con el propósito de operar de forma precoz (en las primeras 48 horas) para agilizar los tiempos de espera.

El nuevo servicio contará con la labor de más de una decena de profesionales entre traumatólogos, geriatras, anestesistas, internistas, urgenciólogos, fisioterapeutas, rehabilitadores, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales y enfermeros; todos ellos bajo la dirección de la doctora Esther Martínez. Además, al alta del paciente, la Unidad de Ortogeriatría realizará consultas ambulatorias mensuales en coordinación con el servicio de Atención Primaria.

Según ha valorado la geriatra, “para asegurar la comunicación entre estos profesionales será primordial delimitar y establecer de forma clara y concreta las funciones de cada uno de ellos”.  Así mismo, la directora de la futura Unidad de Ortogeriátrica, ha destacado su propósito de crear “un ambiente adecuado en el que expresar sugerencias que permitan que se afiance un proceso dinámico y abierto a la mejora”. Con todo ello, los promotores de la Unidad Ortogeriátrica esperan lograr una serie de ventajas:

  1. Acortar la estancia hospitalaria.
  2. Mejorar la precisión diagnóstica.
  3. Disminuir la mortalidad hospitalaria.
  4. Reducir las complicaciones médicas y quirúrgicas.
  5. Disminuir el porcentaje de ingresos en residencias.