La Unidad de Rehabilitación Cardiaca en el Alto Guadalquivir ha cumplido 10 años, según señala la Consejería de Salud de Andalucía en una nota de prensa. Desde su puesta en funcionamiento en 2008, la unidad ha atendido a 399 personas, la mayoría varones de 60 años.

El décimo aniversario de la Unidad de Rehabilitación Cardiaca en el Alto Guadalquivir se ha celebrado con la organización de la V Jornada de Prevención Cardiovascular. La inauguración de este encuentro ha corrido a cargo de la delegada territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, Teresa Vega.

La coordinadora de esta unidad, Carmen Rus Mansilla, ha explicado que la rehabilitación cardiaca consiste en aquellas actividades sanitarias que ayudan a la recuperación del paciente que padece una enfermedad cardiaca. La rehabilitación cardiaca en el Alto Guadalquivir se coordina con otras consultas como la de riesgo cardiovascular elevado y con unidades como la de insuficiencia cardiaca.

En sus orígenes, la Unidad de Rehabilitación Cardiaca en el Alto Guadalquivir estaba dirigida a pacientes que hubieran sufrido un infarto de miocardio, pero se ha ido ampliando a otras enfermedades, fundamentalmente a angina de pecho. Esta unidad está formada por especialistas en Cardiología, en Rehabilitación, personal de enfermería, fisioterapeutas, auxiliares de enfermería, intensivistas, internistas y Atención Primaria.

Tal y como ha puesto de manifiesto la coordinadora de la unidad, “la educación es el pilar fundamental de la rehabilitación cardiaca”. El cambio de hábitos podría mejorar y corregir muchas enfermedades cardiacas, añade. El programa completo de rehabilitación cardiaca en el Alto Guadalquivir consiste en varias charlas acerca de un correcto estilo de vida, entrenamiento en el ejercicio físico, manejo de la propia enfermedad y autocuidado.

Durante esta década, concluye la nota, se ha logrado un mejor control de factores de riesgo cardiovascular en los pacientes tratados: un 85% de control de hipertensión, el 73% de los fumadores dejan de fumar definitivamente y más del 80% de los pacientes continúan haciendo ejercicio físico regularmente.