Muchos pacientes con estados alterados de conciencia son diagnosticados erróneamente, según recoge la nueva guía de la Academia Estadounidense de Neurología (AAN). Tal como explica el texto, un paciente con trastornos de la conciencia tiene dificultades para permanecer despierto, consciente de su entorno o ambos; sin embargo, de cada 10 personas señaladas como inconscientes, 4 se hayan, en realidad, conscientes a través de alguno de los 5 sentidos.

Los trastornos prolongados de la conciencia -28 días o más- difieren enormemente en su desarrollo, explica la guía publicada en Neurology. Algunos pacientes quedan permanentemente inconscientes, mientras otros, en estado de mínima conciencia, presentan comportamientos sutiles de consciencia, como seguir el movimiento con los ojos u obedecer una instrucción para abrir la boca.

Un diagnóstico erróneo de estos signos, “puede llevar a decisiones inadecuadas, como el retiro prematuro del tratamiento o la ausencia de terapias de rehabilitación”, advierte Joseph T. Giacino, autor principal de la guía, redactada en colaboración con el Congreso Americano de Medicina de Rehabilitación y el Instituto Nacional de Investigación en Discapacidad, Vida Independiente y Rehabilitación. Para obtener un diagnóstico correcto, la evaluación debe ser continua en los primeros 3 meses desde el momento de la lesión cerebral.

De acuerdo con la guía, existe evidencia moderada de que los pacientes cuyas alteraciones de la conciencia se deban a lesiones traumáticas tienen una mayor posibilidad de recuperación, en comparación con alteraciones por otras causas. De hecho, uno de cada 5 pacientes con lesión cerebral severa por un traumatismo se recupera hasta el punto de volver a valerse por sí mismo. Es decir, con un diagnóstico preciso y una rehabilitación continuada, los pacientes en estado vegetativo, mínimamente conscientes, pueden tener una oportunidad de recuperarse, concluye la AAN.

La guía, respaldada por la Academia Estadounidense de Medicina Física y Rehabilitación, el Comité del Colegio Americano de Cirujanos Traumatólogos y la Sociedad de Neurología Infantil, también señala la escasez de estudios en torno a los tratamientos para los trastornos de la conciencia. En este sentido, la amantadina parece ser la droga más adecuada para acelerar la recuperación en trastornos de la conciencia, cuando se administra ente uno y 4 meses desde la lesión cerebral traumática.