La exigencia postural, la inestabilidad esquelética, la posición antinatural prolongada y los movimientos simultáneos y repetitivos provocan que 3 de cada 4 músicos acaben desarrollando una patología muscular a lo largo de su carrera, según Pilar Román, jefa del Servicio de Rehabilitación del Hospital de Manises. “La formación musical debe complementarse con conocimientos posturales”, advierte; de lo contrario, las lesiones posturales pueden llegar a impedir que el músico continúe realizando su actividad.

“Los niños y niñas deben adquirir desde el inicio unos hábitos acordes a cada instrumento para que puedan evitar lesiones musculoesqueléticas durante su carrera como profesionales de la música”, insiste la coordinadora de la Unidad de Medicina de la Música y las Artes Escénicas; un servicio pionero, único en la red de hospitales públicos de la Generalitat Valenciana, cuenta con un equipo multidisciplinar para atender, entre otros, problemas posturales.

Cada músico presenta una patología prevalente, explica. Así, por ejemplo, los trompetistas suelen presentar lesiones musculares en la boca, mientras los saxofonistas y violinistas tienden a padecer problemas cervicales. Los músicos con mayor incidencia de traumatismos en los dedos son los flautistas, mientras las lesiones en la muñeca son más comunes entre los guitarristas y los problemas dorsales y lumbares, entre los pianistas.

“La prevención es fundamental para evitar y corregir a tiempo muchas de estas dolencias posturales”, asegura Román; de hecho, explica, “las lesiones del sistema músculoesquelético producidas por el uso de los instrumentos musicales suelen iniciarse con síntomas poco perceptibles que, por falta de atención o de un correcto diagnóstico, acaban cronificándose o dificultando el tratamiento”. Para evitarlo, la unidad, ha dedicado el mes de julio a formar a profesores de conservatorios y escuelas.

El objetivo es “que adquieran los conocimientos necesarios para conocer cuál es la postura adecuada que permita un mayor confort en los músicos”, resumen. El curso, que cuenta con la colaboración de la Federación de Sociedades Musicales de la Comunidad Valenciana aborda aspectos como la respiración, la ergonomía aplicada a la actividad musical, la relajación postural o la detección precoz de deformidades del raquis.