El dolor de hombro altera la calidad del sueño e interfiere en gran parte de las actividades instrumentales cotidianas. Es lo que concluye un estudio de investigadores de la Universidad de Burgos y el Hospital Nuestra Señora de la Candelaria de Santa Cruz de Tenerife. Los resultados se han publicado en la revista Rehabilitación.

Según explican los autores, el dolor de hombro crónico afecta hasta un 34% de la población y es la tercera causa de enfermedad musculoesquelética. El trabajo tenía como objetivo evaluar la influencia del dolor de hombro u hombro doloroso en las actividades cotidianas y su repercusión en el sueño.

El estudio incluyó a 40 personas de 49 años de media. Se evaluó la amplitud articular del hombro y se usaron la Escala visual analógica graduada del dolor, la Disabilities of the Arm Shoulder and Hand y el Índice de calidad del sueño de Pittsburgh con 2 grupos: uno de individuos con dolor de hombro y otro asintomático.

Los autores detectaron menor amplitud articular del hombro en el grupo con dolor de hombro. También se observaron diferencias significativas entre ambos grupos en la flexión, la abducción, la rotación medial y la lateral, sí como en la calidad del sueño. De igual modo, se estableció una relación entre el dolor de hombro y la discapacidad en las actividades cotidianas.

A partir de los resultados, los investigadores determinaron que la presencia de hombro doloroso disminuye el rango articular de los afectados en 4 de 6 movimientos. Además, interfiere en gran parte de las actividades instrumentales de la vida diaria y altera la calidad del sueño.