Los departamentos ortopédicos de 3 hospitales públicos finlandeses se propusieron evaluar la eficacia de la descompresión subacromial artroscópica (DSA) en comparación con una intervención quirúrgica de placebo (artroscopia de diagnóstico) y una alternativa no quirúrgica a base de ejercicios para tratar el síndrome de compresión del hombro. Para ello llevaron a cabo un ensayo multicéntrico, aleatorizado, doble ciego con 210 pacientes con síntomas compatibles con esta patología.

Pasados 24 meses desde las intervenciones, los investigadores no observaron ninguna diferencia clínicamente relevante en los resultados primarios -dolor de hombro en reposo o con actividad- del grupo de DSA y el de artroscopia diagnóstica. Tampoco hallaron diferencias entre los grupos en cuanto a los resultados secundarios o los eventos adversos, según recoge el British Medical Journal

La puntuación de los pacientes de DSA era de 36,0 puntos en reposo y 55,4 en actividad, según la escala analógica visual (EAV) del 0 a 100, donde 0 indica ningún dolor, mientras que la del grupo de artroscopia de diagnóstico era de 31,4 puntos en reposo y 47,5 en actividad. Al comparar los resultados de la DSA con la terapia de ejercicios, Mika Paavola y su equipo encontraron diferencias estadísticamente significativas, pero no clínicamente importantes, a favor de DSA.