De acuerdo con los autores, la demanda creciente de tratamiento de fisioterapia en ictus agudo hace necesario predecir el pronóstico de manera temprana. El trabajo tenía como objetivo identificar el poder predictivo de las variables clínicas frente a los resultados autoinformados de calidad de vida y autonomía del ictus agudo. También se evaluó la asociación entre las variables clínicas y autoinformadas.

El estudio incluyó a 50 pacientes con ictus agudo hospitalizados. Se realizó una medición basal usando la ENC, el TCT y el IM en miembro inferior y superior. Asimismo, se usaron el índice de Barthel (IB), la escala de impacto del ictus-16, la escala de rankin modificada, la escala multidimensional de apoyo social percibido y la escala de calidad de vida para el ictus-38 (ECVI-38) para medir las variables autoinformadas.

Los resultados mostraron una correlación estadísticamente significativa entre todas las variables clínicas; la mayoría de las autoinformadas se correlacionaron de igual modo entre sí. También se detectaron algunas correlaciones entre los 2 tipos de variables.

TCT y ENC explicaban un 61% de la varianza del IB; por otro lado, TCT e IM de MI explicaban un 73% de la varianza de la ECVI-38 en su dimensión estado de salud general. Partiendo de estos resultados, los investigadores consideran que TCT, ENC e IM-MI pueden ser útiles para predecir el estado de salud y la autonomía en el ictus agudo.