Los expertos explican que los cambios térmicos que se producen en el grupo electrolisis tanto en la rodilla intervenida como en la contralateral solo pueden explicarse por mecanismos neurológicos periféricos y centrales. El trabajo muestra un estudio experimental no aleatorizado con 2 grupos de sujetos voluntarios: grupo electrolisis y grupo control.

Se realizaron tomas de imágenes termográficas del área de ambas rodillas en 4 tiempos diferentes (antes de la intervención, inmediatamente después de la intervención, a los 15 minutos y a los 30 minutos). También se valoró la sensación subjetiva de dolor percibido mediante la escala analógica visual y la actitud de miedo.

Tras la aplicación del procedimiento en el tendón rotuliano, los investigadores observaron cambios térmicos en el grupo electrolisis con un patrón de comportamiento no homogéneo, también se observaron cambios en la rodilla contralateral a la intervenida de características similares a la rodilla sometida a intervención.

Los médicos indican que su intención era valorar el efecto que tiene la aplicación de la técnica de electrolisis en comparación con la modificación del flujo sanguíneo cutáneo de la rodilla intervenida y su contralateral a lo largo de los 30 minutos posteriores a la aplicación.