Según ha indicado el experto, las lesiones medulares traumáticas se asocian a comportamientos temerarios, desconocimiento del entorno y muchas veces al consumo de alcohol y drogas. Por eso, “lo más importante es la prevención”, que pasa por comprender el peligro de lanzarse a aguas poco profundas y/o en lugares desconocidos.

Una vez producida la lesión, “no hay tratamiento”, advierte, “solo acudir a unidades especializadas para realizar rehabilitación e intentar que el paciente-cuya media de edad ronda los 29 años- sea lo más independiente posible”. Llegados a este punto, el objetivo pasa a ser eliminar la silla de ruedas. Para ello, el sector de la rehabilitación cuenta con numerosas novedades en robótica.

La tecnología en el campo de las lesiones medulares, “permite crear exoesqueletos capaces de interpretar las señales del cerebro y realizar la acción deseada, ya sea caminar, parar o cambiar de dirección”, ejemplifica el jefe de servicio de Rehabilitación del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, Ángel Manuel Gil. A pesar de su gran utilidad, “hay que tener en cuenta que sigue siendo una tecnología en fase inicial; por lo que comercializar los proyectos y la tecnología es complejo”.

En este sentido, “es difícil hablar de fechas o tiempo estimado en el que podrán utilizarse de manera rutinaria estos sistemas en los hospitales”, explica el jefe de servicio. Por el momento, el foco de trabajo está en identificar qué pacientes son los más adecuados para beneficiarse de este tipo de tecnología y otras variables como el modo de actuación de los motores o el tiempo de uso adecuado.