“Muletas sin fronteras” es la campaña que ha puesto en marcha la ONG barcelonesa Light Without Borders (LWB) para “llevar color” hasta el campo de refugiados de Moria, en la isla de Lesbos (Grecia), y paliar problemas de movilidad de los menores que viven allí. Con este objetivo, se van a enviar de manera periódica muletas de colores diseñadas por el ingeniero Rafael Vidal, superviviente del accidente aéreo de Spanair.

Según recoge la agencia EFE, LWB proporciona cuidados oftalmológicos y psicológicos a los refugiados. Será la encargada de coordinar la entrega de los soportes enviados al campo de Lesbos en el marco de “Muletas sin fronteras”. Contará con la colaboración de otras organizaciones que trabajan sobre el terreno, como Médicos Sin Fronteras, para determinar cuáles son los casos más necesitados.

La idea “Muletas sin fronteras” es “mejorar la calidad de las ayudas a la movilidad de estas personas, e influir positivamente con el color y una ergonomía que evita la tendinitis en la rehabilitación de los usuarios”, tal y como explica en un comunicado la representante de la ONG, Luz Carmona. Para conseguirlo, se han elegido muletas de última generación, ligeras y coloridas.

Como consecuencia del accidente de Spanair en el aeropuerto madrileño de Barajas en 2008, Vidal se vio obligado a usar muletas durante años. Esto le llevó a construir unas de fibra de carbono, elemento que hace que tengan poco peso y se eviten tendinitis y otros problemas. Esas son las muletas que usarán los refugiados de Moria, para los que se decidió añadir color como “pequeña ayuda para la recuperación psicológica y emocional de los que viven este traumático trance personal”.

En declaraciones a EFE, el sindicato de personal sanitario y administrativo de los hospitales públicos griegos (Poedin) explicó el pasado mes de julio que el campo de refugiados de Moria acogía en aquel momento a más de 7.300 personas, a pesar de que la capacidad oficial de las instalaciones era de menos de la mitad (3.000 personas).