Hemorragia en la rodilla

La artropatía hemofílica puede servir de la repetición de hemartros o hemorragias articulares, que se dan en un 90% de las personas con hemofilia. Así se ha puesto de manifiesto en el encuentro Debates con el experto Hemofila Today celebrado en la Asociación de Hemofilia de la Comunidad de Madrid (Ashemadrid), con el patrocinio de Sobi. Han participado especialistas en hemofilia y pacientes.

“Cuando la sangre de la articulación va destruyendo el cartílago y el hueso es como si el paciente tuviera artrosis. Se comporta igual que un paciente con 60 años que padece esta enfermedad. Pero en este caso, se puede desarrollar a los 30 o 40 años”, ha señalado María Teresa Álvarez Román. Es jefa de Hemostasia del Hospital Universitario La Paz.

Tal y como ha explicado Sobi en un comunicado, los hemartos provocan un aumento en la membrana sinovial. Esto da lugar a más hemorragias, que acaban destruyendo por completo la articulación. Esto provoca dolor e inflamación articular, así como pérdida de movilidad. “Lo fundamental para estos pacientes es la administración de un tratamiento hematológico para frenar la hemorragia”, ha destacado, por su parte, Hortensia de la Corte Rodríguez, especialista en Medicina Física y Rehabilitación de La Paz.

“Además, en el momento agudo, también es interesante tratar de evacuar la sangre y aplicar medidas analgésicas y físicas”, ha indicado la experta, que considera “esencial” el tratamiento profiláctico temprano. “Disponemos de diferentes herramientas terapéuticas, entre las que se encuentran la artrocentesis, la medicación analgésica, la fisioterapia, la terapia ocupacional, las infiltraciones articulares, el ejercicio terapéutico, etc.”, ha añadido.

La vida con artropatía hemofílica

Según las especialistas, la artropatía hemofílica tiene implicaciones, pero es compatible con el ejercicio si está controlada. “Algunos deportes como el fútbol no recomendamos practicarlos, pero sí se anima a los pacientes a que realicen actividad física. Por ejemplo, se recomienda la natación porque refuerza la musculatura y protege así las articulaciones”, ha explicado Álvarez Román.

En ese sentido, las expertas han recordado que, con el tratamiento hematológico adecuado, es posible realizar múltiples actividades.

Las terapias actuales tienen más eficacia con menos infusiones, lo cual facilita a los pacientes integrarse en la vida escolar y laboral. “En ciertas etapas de la vida, por ejemplo, en la adolescencia, es más difícil que el paciente sea adherente al depender de un tratamiento intravenoso”, ha reconocido de la Corte Rodríguez. Para garantizar la adherencia, es “fundamental” la comunicación entre médico y paciente. “Estas iniciativas permiten desarrollar en profundidad aquellos aspectos sobre la hemofilia que suscitan dudas”, ha subrayado la doctora sobre la jornada.