El objetivo de la rehabilitación con música es promover la autonomía y comunicación de las personas en situación de dependencia, así como la atención de las necesidades del entorno familiar. Los profesionales han creado el recurso de la musicoterapia individual para casos de enfermedades más avanzadas, y la grupal, para situaciones más leves.

“Los pacientes con estas necesidades realizan actividades de estimulación cognitiva con la música como protagonista, que para las personas mayores es un elemento motivador”, explica la terapeuta. Sáez Parrado subraya que esta terapia también conlleva ejercicios relacionados con biografías de artistas sobre los que los pacientes tienen que escribir o rellenar fichas, y otras veces se centran en las notas musicales o en el reconocimiento de los sonidos de los instrumentos.
 

"Personas que se encuentran en un estadio avanzado de la enfermedad y casi no pueden hablar, al ponerles canciones de su juventud pueden llegar a cantarlas", indica Sáez Parrado.

Parrado, ha asegurado que "la música puede ayudar a personas con enfermedades neurodegenerativas a activar múltiples recuerdos significativos, de los que, a priori, se podría pensar que la persona ya no recuerda". En España esta práctica es poco utilizada en la sanidad pública, pero en algunos países europeos y Estados Unidos es una disciplina integrada en el sistema sanitario, que se utiliza como tratamiento complementario en enfermedades como la demencia, el alzhéimer o el párkinson, según explica esta experta que trabaja en Málaga.

La directora del centro de día Vértice, en el que se aplica esta técnica, Carmen Terrón, ha asegura que la música puede proporcionar a personas con demencia "calidad de vida a nivel emocional", además de calmar, activar, dar bienestar y sentimientos positivos en la relación con otras personas.

Las enfermedades neurodegenerativas, según datos oficiales del Instituto de Mayores y Servicios Sociales, son un problema sociosanitario que padecen más de 6 millones de personas en España. En torno al 7% de los mayores de 65 años se ven afectados y el porcentaje se eleva hasta el 50% para la franja de más de 80 años, lo que equivale a que más de 1,5 millones de personas sufren la enfermedad.

En la fundación malagueña Vértice Salud esta técnica está instaurada en la programación de actividades de su centro de día, donde la trabajan desde las áreas de terapia ocupacional y fisioterapia, y también la aplican en colaboración con los centros de salud que les facilitan espacio para realizarla.