Tras 12 años de estudio, la Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda (REIDE) y la Fundación Asisa han publicado el primer estudio español sobre el dolor de cuello y espalda en parapléjicos y usuarios permanentes de silla de ruedas. El proyecto ha sido posible gracias a la participación de 750 voluntarios del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, el Centro de Referencia Estatal para la Atención a Personas con Grave Discapacidad de San Andrés de Rabanedo y los Centros de Recuperación de Personas con Discapacidad Física de Salamanca y Madrid.

Según el estudio, que publica la revista Spinal Cord, el 73% de estos voluntarios había sufrido una lesión medular traumática, mientas el resto padecía algún tipo de enfermedades neurológicas degenerativas, sobre todo esclerosis múltiple. Todos ellos, con una edad media de 43 años llevaban alrededor de 10 utilizando silla de ruedas. Según la investigación, el 76% de estos parapléjicos aseguraba sufrir algún tipo de dolor en la columna vertebral: cuello (56%), dorsal (54%) lumbar (45%).

El dolor en el cuello es más frecuente entre quienes han sufrido una lesión medular cervical, indican, ya que el cojín de la silla de ruedas es más fino. Quienes han padecido una lesión medular dorsal y tienen un mayor índice sagital suelen sufrir dolor en la columna dorsal, mientras los pacientes con lesión medular dorsal o lumbar sufren dolor lumbar al mantener cierto grado de sensibilidad.

“Padecer cualquiera de estos dolores supone un mayor riesgo de padecer los demás”, explica uno de los autores en una nota de prensa. El doctor Javier Zamora, responsable Unidad de Bioestadística Clínica del Hospital Universitario Ramón y Cajal, también señala como factores de riesgo para padecer dolor el hecho de vivir en soledad, ser mujer o manejar una silla de ruedas manual.

El 39,6% de los parapléjicos voluntarios sufría depresión clínica; el 10,7% consumía algún tipo de analgésico no opiáceo, el 10% antiinflamatorios, el 3,7% relajante muscular y el 1,1% opiáceos. El estudio señala que la mitad de los voluntarios dedicaba 10 horas semanales a terapia de rehabilitación, el 25% inviertía más de 15 horas, y el 25%, menos de 5 horas a la semana. El 50% de los parapléjicos estudiados pasaba unas 12 horas diarias en la silla, el 25%, unas 9 y otro 25%, más de 14. De todos ellos, solo el 19% trabajaba y hasta un 66% necesitaba ayuda en su día a día.