El tratamiento de los puntos gatillos miofasciales (PGM) mediante la técnica de punción seca resulta beneficioso en pacientes con trastornos temporomandibulares, según una revisión bibliográfica publicada en la Revista Médica Digital. El texto, basado en 6 publicaciones de PubMed, Cochrane Library, PEDro y Embase, asegura que la punción seca alivia el dolor, mejora la movilidad de la mandíbula y reduce la necesidad de consumo de fármacos analgésicos.

Las autoras de la revisión, Virginia Boza, Elizabeth Villa y Amaranta de Miguel, hallaron evidencias de la efectividad de la punción seca a la hora de disminuir el dolor y la sensibilidad de los PGM; tanto a nivel del músculo masetero, como del temporal y del pterigoideo lateral. Encontraron también que la punción seca lograba mejorar la movilidad y la apertura mandibular máxima, disminuyendo, por tanto, los niveles de discapacidad del paciente.

Según el texto, el tratamiento con punción seca es más efectivo que el farmacológico y, además, evita al paciente los efectos secundarios derivados de ingerir fármacos como el paracetamol. Con estos datos, las autoras concluyeron que el dolor temporomandibular -y sus PGM en áreas como el oído, la cara o la cabeza- es “susceptible de ser tratado mediante el estímulo mecánico de una aguja que, además, no infiltra ninguna sustancia en el organismo”.

Las expertas recuerdan que el dolor temporomandibular suele deberse al estrés físico que la ansiedad, la mala mordida o los dispositivos de ortodoncia causan a las distintas estructuras anatómicas implicadas:

  1. Cara.
  2. Cuello.
  3. Dientes.
  4. Ligamentos.
  5. Nervios cercanos.
  6. Vasos sanguíneos.
  7. Músculos de la mandíbula.
  8. Disco cartilaginoso en la articulación.