El texto analiza los principales problemas postictus y cita el papel de la Medicina Física y Rehabilitación como uno de los principales. El documento explica que esta disciplina tiene impacto en la mejoría desde la funcionalidad a la movilidad, espasticidad, dolor, cambios en la comunicación, disfagia, incontinencia, trastornos del ánimo, deterioro cognitivo, familia, cuidadores, conducción de vehículos y función sexual.

El documento lo han firmado la Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria, el Departamento de Salud, el Colegio Oficial de Trabajo Social de Cataluña, la Sociedad Catalana de Medicina Física y Rehabilitación, la Asociación de Enfermería Familiar y Comunitaria de Cataluña, la Sociedad Catalana de Neurología y la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física.

Según explican los expertos, en Cataluña, el ictus provoca más de 13.000 ingresos anuales y es la primera causa médica de discapacidad, ya que el 45 % de los afectados padece una discapacidad moderada-grave.

Las sociedades médicas explican que se trata de un documento de consenso que debe servir para “dar pautas de buen seguimiento y tratamiento de los pacientes que han sufrido un ictus y que son visitados en la Atención Primaria”, ya que son pacientes que una vez dados de alta del hospital requieren de acompañamiento y rehabilitación.

Las diferentes sociedades científicas catalanas involucradas han creado un Grupo de Trabajo que ha elaborado este documento, titulado Consenso catalán sobre evaluación y tratamiento del paciente postictus, con recomendaciones para el seguimiento adecuado y criterios de derivación entre los diferentes niveles asistenciales del paciente que ha sufrido un episodio de este tipo.

El documento define también el papel de la enfermería (básicamente en la educación para la modificación de los hábitos de vida), así como del trabajo social (analizando el apoyo social necesario, los recursos disponibles, la vuelta a casa…).