“Infección Quirúrgica Zero”, que lleva en práctica desde el año 2013, quería reducir un 20% las infecciones quirúrgicas, pero después de 2 años de trabajo, y una vez analizada la situación, los profesionales implicados han comparado que la reducción de las infecciones en quirófano ha llegado a ser de un 62’8%, es decir, mucho más alta de lo que se esperaba.

Una idea llena de beneficios

El doctor Navarro sostiene que los datos analizados sobre las infecciones quirúrgicas desde 2015 han sido muy efectivos. Según explicó, se ha pasado de operar a 8,68% pacientes que se infectaban a operar al 3,23%, lo que supone una efectividad preventiva del 62,8%. Esto permite prevenir 2 de cada 3 infecciones quirúrgicas anteriores.

El estudio se hizo cotejando las tasas de infección anteriores y posteriores a la intervención preventiva en las mismas zonas quirúrgicas (prótesis de cadera, cirugía de colon, prótesis de rodilla, histerectomía abdominal, osteosíntesis y cesáreas). Después se observó que la tasa de infección se había reducido en todas ellas y se había logrado el “objetivo zero” en la histerectomía abdominal.

Tal y como explicó el doctor Navarro, los beneficios no solo repercuten en el paciente; también lo hacen en el sistema sanitario. Con un simple cálculo se puede estimar la cantidad de infecciones quirúrgicas evitadas, lo que ha mejorado la salud de los pacientes y ha ahorrado más de 2 millones de euros ainfecion un hospital de tamaño medio.

Los profesionales decidieron actuar en 5 áreas bien definidas:

1. La profilaxis quirúrgica antibiótica bien aplicada.

2. La utilización de clorhexidina alcohólica al 2%.

3. El cumplimiento de las normativas de retirada del vello.

4. El uso correcto de medidas de normotermia perioperatoria.

5. La aplicación efectiva de medidas de normoglucemia perioperatoria.

Los hospitales participantes han asegurado que las infecciones se reducen si se ajusta la dosis profiláctica a la edad, peso, obesidad y hemodilución del paciente; si se aplican 2 capas de clorhexidina alcohólica al 2% en espiral y friccionando; si se evita la eliminación del vello; si se monitoriza la temperatura del pacientes y se mantiene por encima de 35,5 º; si se aplican calentadores de fluidos y cobertores de calor en caso necesario; y si se mantiene la normoglucemia antes, durante y después de la intervención.

Pese a que es un proyecto nacional promovido por el Ministerio de Sanidad, 15 hospitales públicos de la Comunidad Valenciana han querido participar en el proyecto en 2016. Entre ellos están los hospitales de Elche, el Hospital Clínico de Valencia, el Hospital Malvarrosa, el Hospital de San Juan, el Hospital de Sagunto y el Hospital Universitario de Castellón.