Un estudio ha evaluado el uso continuado de betabloqueantes en pacientes con sepsis y shock séptico con el objetivo de conocer si la mortalidad es más alta en estos pacientes que en aquellos en los que se interrumpe el tratamiento con estos fármacos. La investigación se ha publicado en PubMed y ha estado coordinada por científicos alemanes e italianos.

Anestesiar.org, que recoge en su web el estudio, señala que durante la sepsis y el shock séptico existe un aumento del tono simpático para optimizar el gasto cardiaco y mantener la perfusión tisular. Según detalla Anestesiar.org, esta respuesta puede empeorar con el uso de catecolaminas exógenas como la noradrenalina.

El uso de betabloqueantes puede ser beneficioso en algunos pacientes con sepsis para disminuir la respuesta adrenérgica al estrés. Los investigadores han comparado el uso interrumpido con el uso continuado de betabloqueantes para conocer los beneficios de ambos tratamientos en los pacientes que sufren un episodio de sepsis.

Los investigadores analizaron los efectos del uso continuado de betabloqueantes en pacientes que se encontraban en la fase aguda de la sepsis o el shock séptico. La finalidad fue saber si la mortalidad mejoraba con el tratamiento interrumpido o con el uso continuado de betabloqueantes.

A través de un análisis secundario de un ensayo observacional prospectivo, los investigadores compararon las características de los pacientes y del tratamiento, la duración de la estancia y las tasas de mortalidad entre los pacientes adultos con sepsis grave o shock séptico. Se evaluó a aquellos pacientes a los que se prescribió un uso continuado de betabloqueantes y a aquellos en los que el tratamiento se interrumpió.

Los autores del estudio comprobaron que el uso continuado de betabloqueantes podría asociarse con tasas de mortalidad más bajas. Los resultados mostraron que la continuación del tratamiento con betabloqueantes se asoció con una reducción significativa de las tasas de mortalidad hospitalaria.