El programa, desarrollado por Philips, permite monitorizar la intervención temprana a través de tecnología y algoritmos audiovisuales que predicen deterioros en la salud. Gracias a ello, el médico puede comunicarse con las enfermeras o cuidadores locales mediante un enlace que da acceso a un vídeo en directo (streaming).

Así, el médico puede realizar un seguimiento continuo de la salud del paciente, aunque no se encuentre físicamente en el hospital. La escasez de personal en las UCI, y la excesiva carga laboral, también podría solucionarse mediante este sistema, de forma que los médicos puedan ofrecer soporte y atención hospitalaria las 24 horas del día los 7 días de la semana.

Garantizar la intervención temprana en los pacientes más graves, o incluso mortales, sería posible a través de este método. Además, según los desarrolladores, este sistema podría ayudar a los proveedores a evitar costes sanitarios de transporte, al mismo tiempo que ofrece una mayor tranquilidad de las familias de los pacientes, que ya no tendrían inquietud por el traslado del enfermo a otro centro de cuidados críticos.  

Para conocer si existen diferencias entre el sistema habitual y el sistema audiovisual a distancia, los desarrolladores compararon la atención recibida entre pacientes con programa de eUCI y pacientes sin él. Los que tenían dicho programa tenían un 16% más de probabilidades de sobrevivir y un 15% más de probabilidades de recibir el alta con mayor rapidez, en caso de que fuese necesario. 

"Sabemos que la financiación de los cuidados críticos no está creciendo, a pesar de un aumento de la demanda impulsada por un incremento de la población. Este programa utiliza un modelo de atención proactiva y continua que permite realizar la atención adecuada a distancia en el momento adecuado", según afirma Kevin Barrow, director general de Philips Australia y Nueva Zelanda. Se pude obtener más información sobre el sistema en Youtube.