Cómo atender una urgencia en la playa es el objetivo del curso que ha impartido la SAMIUC (Sociedad Andaluza de Medicina Intensiva y Unidades Coronarias) dentro de las XVI Jornadas de Divulgación en playas malagueñas. Según informa la sociedad científica en una nota de prensa, la formación que se ha ofrecido consiste en técnicas de soporte vital básico como la RCP (reanimación cardiopulmonar) y uso del desfibrilador automático externo (DEA).

Se trata de conocer cómo actuar ante una urgencia en la playa mediante actividades preventivas en salud. La SAMIUC ha puesto en marcha estas jornadas con la colaboración de EXPAUMI (Asociación de Expacientes de Medicina Intensiva del Hospital Universitario de la Victoria) y la Delegación Provincial de Salud y el Ayuntamiento de Málaga.

En esta edición, detalla la nota de prensa, se han desarrollado 2 sesiones en las que se han recreado 3 situaciones muy comunes que pueden ocurrir en vacaciones y que requieren una rápida actuación:

  1. Un ataque cardiaco.
  2. Un ahogamiento de un bañista.
  3. Un atragantamiento por comida.

El objetivo de estos simulacros es mostrar y ejercitar cómo ha de desarrollarse la cadena de la vida. Según señala la SAMIUC es esencial conocer la cadena de la vida para enfrentarse a una urgencia en la playa. Esta cadena, explica, contempla valorar la respuesta o grado de conciencia de la víctima, avisar al servicio de emergencias (061), realizar la RCP básica, aplicación de un DEA cercano al lugar del evento e intervención del soporte vital avanzado y traslado del paciente al hospital de referencia.

La sociedad científica recuerda que en verano es frecuente la concentración de jóvenes, adultos y niños en las playas, por lo que es muy importante que los distintos grupos poblacionales aprendan a mantener la cadena de la vida, reforzando los 3 primeros eslabones ante situaciones en las que puedan ser testigos: ahogamientos o semiahogamientos, atragantamientos, golpes de calor, ataques del corazón, intoxicaciones, accidentes de moto, etc.

Conocer las medidas de soporte vital básico son esenciales para saber cómo actuar ante una urgencia en la playa. La SAMIUC afirma que son de muy fácil aprendizaje y pueden ser aplicadas correctamente por cualquier persona sin ningún tipo de formación médica previa. El que haga inmediatamente o no puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte, concluye.