La evisceración es un accidente precoz que, normalmente, se produce después de una laparotomía en los casos en los que no existe una cicatrización eficaz, y se caracteriza por la salida de las vísceras abdominales a través de los bordes de incisión.

Los científicos realizaron un estudio observacional retrospectivo de los TAP que habían sido intervenidos con laparoscopia entre enero de 2012 y diciembre de 2014. Los pacientes con menos de 6 horas de evolución fueron intervenidos con laparoscopia; aquellos que presentaban más de 6 horas de evolución y que no presentaban signos de irritación peritoneal tuvieron un tratamiento conservador.

Variables y lesiones

La laparoscopia urgente fue practicada en los pacientes inestables, mientras que la laparoscopia diagnóstica (LD) o terapéutica (LT) fue realizada en los pacientes que respondieron a las medidas de resucitación inicial. Entre las posibles variables que podían intervenir en el proceso se seleccionaron la edad, el sexo, los hallazgos intraoperatorios, la escala para evaluar de severidad de la herida (Injury Severity Score- ISS), el índice de traumatismo abdominal penetrante (Penetrating Abdominal Trauma Index– PATI), días de estancia hospitalaria y complicaciones (grado 3 o mayor en la clasificación Clavien-Dindo).

Entre los 189 pacientes con TAP por laparoscopia, 39 presentaban evisceración de órganos, 37 tenían lesiones por arma blanca y 2 lesiones por arma de fuego. La evisceración del epiplón (capa grasa que recubre los órganos abdominales) se produjo en 24 pacientes y la evisceración intestinal en 15.

En total, 25 pacientes (64%) tenían lesiones significativas (colon, intestino delgado, etc.) y requirieron LT. Concretamente, la LT fue más frecuente en los pacientes con evisceración intestinal que en las evisceraciones del epiplón, con 73 y 58% respectivamente, aunque la diferencia no fue significativa desde un punto de vista estadístico.

Las lesiones más frecuentes fueron de intestino delgado, estómago y diafragma. El valor predictivo positivo para requerir un procedimiento terapéutico fue del 64% (73% en evisceración intestinal y 58% en evisceración de epiplón). No se produjeron defunciones ni reconversiones a laparotomía.

Útil y sin complicaciones posteriores

Los resultados del estudio muestran que la evisceración, en el TAP, se asocia con una alta frecuencia de lesiones de otros órganos, que requieren reparación laparoscópica en el 64%. No se observaron lesiones o complicaciones posteriores, por lo que se confirma la utilidad de la laparoscopia en el TAP con evisceración.

Los investigadores consideran que la LD y LT podrían mejorar el manejo de pacientes a los que les ha fallado el tratamiento conservador, y que suelen ser abordados con retraso. Las ventajas observadas en la laparoscopia incluirían una menor estancia hospitalaria, menores laparotomías, infecciones de herida quirúrgica y de íleo paralítico (pseudoobstrucción intestinal).