En este sentido, Martínez y Marifina Chilet, residente de Análisis Clínicos, han hecho referencia a la importancia y repercusión de este marcador en cuanto al diagnóstico, pronóstico, evaluación y seguimiento del tratamiento. Ello con el fin de optimizarlo lo máximo posible en relación a la sepsis, si bien la procalcitonina se puede utilizar para diversas patologías, según explican los especialistas de este servicio en una nota de prensa emitida por el hospital.

Es esencial “estudiar los puntos de corte para este marcador teniendo en cuenta siempre el contexto clínico y la situación del paciente, con el fin de manejar el tratamiento con antibióticos o realizar cualquier otro tipo de monitorización para el apoyo del diagnóstico”, ha asegurado Vanesa Martínez durante la sesión.

Por otra parte, han recalcado la importancia de seleccionar el uso de este marcador en la práctica clínica y no solicitarlo de manera generalizada. Es importante perfilar los casos en los que debe pedirse este biomarcador, “principalmente, para el paciente grave o crítico con sospecha de infección bacteriana en el que, sin duda, los valores de procalcitonina serán elevados”, aunque sea una prueba costosa.

La importancia de los biomarcadores en la sepsis ha sido uno de los temas centrales de las XV Jornadas del Comité Científico celebradas el pasado 30 y 31 de marzo de la mano de la Sociedad Española de Medicina de Laboratorio. Puesto que entre 2006 y 2011 ha aumentado el número de ingresos por sepsis grave, es necesario continuar la investigación sobre nuevos biomarcadores de infecciones, como se realiza en este caso, con la divulgación del uso de la procalcitonina.