Estas recomendaciones incluyen medidas que reflejan un compromiso con los cuidados intensivos como parte necesaria de la especialidad de Anestesiología, señala Anestesiar. Con ellas se pretende concienciar a todos los anestesiólogos de la necesidad de asumir los cuidados intensivos como parte imprescindible de la especialidad, velar por la formación de excelencia en esta materia y promover una mejora en la asistencia al paciente crítico a través de la investigación.

En este documento, la SEDAR manifiesta su preocupación porque existan hospitales docentes que carecen unidades de cuidados intensivos de Anestesia, lo cual dificulta que los futuros especialistas en Anestesia adquieran una visión adecuada y completa de la especialidad y unas competencias en cuidados intensivos necesarias para su trabajo, tanto en quirófano como cuera de él.

Piden dotar a los hospitales de salas de recuperacón postanestésica

Por otro lado, la SEDAR solicita a la Comisión Nacional de la Especialidad de Anestesiología y Reanimación (CNEA) que exija el cumplimiento de los requisitos vigentes de acreditación que incluyen, además de la dotación de una sala de recuperación postanestésica, una unidad de reanimación que disponga de una cama para cada 1,5 quirófanos. Dicha unidad funcionará de forma ininterrumpida durante 24 horas y en ella se realizará la actividad asistencial de cuidados intensivos, apunta la SEDAR.

La sociedad científica considera que el compromiso con la especialidad incluye el esfuerzo por parte de todos los anestesiólogos para alcanzar en su propio hospital un desarrollo de las competencias en cuidados intensivos. Por otro lado, afirma que las unidades reconocidas deben progresar en la mejora de su cartera de servicios para la atención del paciente crítico.

En este sentido, la SEDAR considera que tienen que ser capaces de proveer soporte al fallo multiorgánico, alcanzando una ausencia de limitación de ingreso por tiempo o por fallo orgánico. Para alcanzar este objetivo es necesario un esfuerzo continuado de mejora en la formación y la calidad asistencial, apunta.

Además de la dotación de salas de recuperación postanestésica, la SEDAR considera imprescindible la formación en cuidados intensivos de los residentes de Anestesia. En su opinión es una inversión necesaria para cambiar el futuro de la especialidad. Las recomendaciones actuales establecen un mínimo de 6 meses de rotación por cuidados intensivos, un periodo “insuficiente” para la SEDAR.