Los encargados de redactar estas historias reales para la Fundación Aladina han sido 22 alumnos de 4.º de la ESO de diferentes Brains International Schools. Gracias a su iniciativa 100% solidaria ya se han recaudado 6.000 euros para colaborar en la mejora de las condiciones de vida de los menores ingresados.

“La idea de escribir relatos verídicos para la Fundación Aladina nació con el doble objetivo de aportar nuestro granito de arena para mejorar la vida de los niños que padecen largos ingresos hospitalarios y hacerlo de forma que se convirtiera en una puerta abierta para que toda la sociedad pueda acercarse a esta realidad”, explica Jacobo Pavía.

El alumno, que ha participado en la iniciativa como escritor de historias auténticas en la Fundación Aladina, ha explicado en una nota de prensa que el proyecto no solo ha logrado un objetivo económico; “también nos ha permitido dar a conocer 3 de los grupos de enfermedades más graves de España y ayudar a lectores de todas las edades a ponerse en la piel del protagonista”.

Cada cuento real de la Fundación Aladina contiene un apéndice con información de interés sobre cada enfermedad, “para que el adulto pueda descubrir la realidad que esconden las metáforas”, explican sobre la colección:

  1. El cuento de Celia, una niña con cardiopatía congénita.
  2. El cuento de Guille, un adolescente y guerrero galáctico con leucemia linfoblástica aguda.
  3. El cuento de Teresa, la nadadora paralímpica que logró 26 medallas.

Triatlón de concienciación

Como cierre al proyecto de cuentos reales de la Fundación Aladina, los alumnos han invitado a sus compañeros a empatizar con Celia, Guille y Teresa. Para ello, han organizado un triatlón de concienciación con varias pruebas adaptadas.

Los más de 300 participantes han reunido los pedazos de un corazón gigante a lomos de una bicicleta, han practicado atletismo cargando con las pesadas alas del guerrero espacial y, en la piscina, han nadado con una cola de sirena.

“Nosotros solo hemos experimentado las dificultades a las que se enfrentan durante unas horas, pero debe ser realmente complicado mantener la esperanza cuando tu corazón no funciona adecuadamente”, reflexiona la alumna Beatriz Zafra. “No creo que nuestros compañeros olviden lo que les trasmitieron los cuentos reales de la Fundación Aladina y lo que han sentido hoy”.