En la investigación, publicada en la revista American Medical Association, se observó el procedimiento por el que los familiares procesaban la información que les proporcionaban los médicos. Generalmente, es la familia la que debe tomar decisiones importantes en nombre de los pacientes cuando éstos no pueden por problemas de salud.

229 participantes (principalmente familiares o amigos) tuvieron que tomar decisiones por 174 pacientes ingresados en las Unidades de Cuidados Intensivos de la Universidad de California, así como a los médicos encargados. Se les pidió que estimaran las probabilidades de supervivencia del ser querido en una escala de 1 a 100.

El 17% afirmo haber malinterpretado la información médica de entre todas las respuestas optimistas. Un 33% (71 representantes) mantuvo una opinión más positiva que la del médico a pesar de haber comprendido bien la información que el médico le había proporcionado.

Tras realizar una comparación de los resultados, los investigadores mostraron que en el 53% de los casos existía una diferencia de al menos un 20% en la forma en la que los participantes y los médicos interpretaban el pronóstico del paciente. Los familiares y amigos tendían a tener un pronóstico más optimista del paciente. Sin embargo, los médicos detallaron puntos de vista más precisos, que fueron los que motivaron su respuesta y que, además, anticipó el fallecimiento del 40% de los pacientes.

La mitad de los encuestados consideraba que la esperanza de que se recuperaría era útil para el paciente o le ayudaría de alguna forma. Un tercio se refirió a que su optimismo se debía al conocimiento íntimo de las capacidades del paciente, y una cuarta parte justificó que esa forma de pensar se correlacionaba con sus creencias religiosas.

Los resultados sugieren que el médico debe transmitir el pronóstico con suficiente información para que el familiar pueda tener una visión más objetiva del estado del paciente crítico, respetando, al mismo tiempo, su visión optimista como consecuencia de una vinculación emocional, de la creencia de que resulta útil, de la confianza en las capacidades del paciente o de las creencias religiosas.