El estudio prospectivo se realizó en 20 unidades de cuidados intensivos de 14 hospitales del Sistema Nacional de Salud, en los que se evaluaron 286 pacientes críticos adultos que habían sido sometidos a ventilación mecánica que tenían patologías médicas y posquirúrgica, y que no tenían capacidad comunicativa.

Para paliar la falta de comunicación, los investigadores decidieron evaluar el dolor a través de las propiedades psicométricas de la Escala de Conductas Indicadoras de Dolor (ESCID) y la Behavoiral Pain Scale. Así, el dolor se midió antes durante y después de la aplicación de 2 procedimientos dolorosos, de movilización y de aspiración endotraqueal, en contraste con un procedimiento no doloroso.

Para que la evaluación por ESCID fuera fiable esta escala se midió mediante la consistencia interna determinada con el coeficiente alfa de Cronbach, así como la concordancia interobservador e intraobservador. La correlación entre las escalas ESCID y Behavoiral Pain Scale se determinó mediante el coeficiente de Spearman.

Tras realizar 4.836 observaciones de dolor en 286 pacientes, los investigadores evidenciaron una alta correlación entre ESCID y Behavoiral Pain Scale, además de una alta concordancia entre interobservador e intraobservador. “ESCID es válida y fiable para medir el dolor en pacientes críticos médicos y posquirúrgicos, no comunicativos y sometidos a ventilación mecánica”, aseguran los autores del estudio.

En el estudio han participado investigadores de las unidades de cuidados intensivos de varios hospitales madrileños: el Hospital Universitario Puerta de Hierro, el Hospital Universitario de Getafe, el Hospital General Universitario Gregorio Marañón el Hospital Universitario de La Princesa, y el Hospital Universitario 12 de Octubre, entre otros.