El envejecimiento de la población estadounidense ha hecho de la fractura osteoporótica una de las mayores causas de morbilidad y mortalidad. Según datos del Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. (USPSTF), en 2005 se produjeron cerca de 2 millones de fracturas osteoporóticas y las estimaciones indican que, en 2025 se superarán los 3 millones. En este contexto el grupo se ha propuesto determinar la utilidad preventiva de los suplementos de calcio y vitamina D.

Según recoge el Journal of the American Medical Association, al año siguiente de haber experimentado una fractura osteoporótica de cadera, muchos pacientes son incapaces de caminar de forma independiente, más del 50% requiere asistencia para el desarrollo de actividades cotidianas y entre el 20 y el 30% fallece. En el estudio sobre vitamina D, calcio y suplementación combinada para la prevención primaria de fracturas en adultos residentes en entornos de atención institucional, los investigadores excluyeron poblaciones con:

  1. Fractura previa.
  2. Medicación asociada a la osteoporosis, como esteroides.
  3. Trastornos relacionados con el metabolismo óseo, tales como osteoporosis o deficiencia de vitamina D.

Tras analizar sus datos, el grupo de estudio concluyó que “las pruebas actuales son insuficientes para evaluar el equilibrio entre los beneficios y los daños de la administración de suplementos de vitamina D y calcio, solos o combinados, para la prevención primaria de las fracturas”, hombres asintomáticos como en mujeres premenopáusicas, ya que, dicha suplementación puede aumentar la incidencia de cálculos renales.

Respecto a las pacientes postmenopáusicas, los investigadores no recomiendan prescribir suplementación diaria de menos de 400 unidades internacionales (UI) de vitamina D o menos de 1.000 miligramos (mg) de calcio, ya que, estas cantidades “no tiene ningún beneficio para la prevención primaria de la fractura osteoporótica de pacientes institucionalizadas”. Estas recomendaciones, matizan, no se aplican a personas con:

  1. Mayor riesgo de caída.
  2. Antecedentes de fracturas osteoporóticas.
  3. Diagnóstico de osteoporosis o deficiencia de vitamina D.