Debido a que la herramienta puede utilizarse sin necesidad de refrigeración, los investigadores consideran que es muy adecuada para utilizarse como técnica rápida, tanto en los entornos hospitalarios tradicionales como en centros ambulantes habilitados durante un brote y con un acceso limitado a los equipos avanzados.

"Es emocionante que la enzima Cas13a (anteriormente conocida como C2C2), que sirve para estudiar la biología básica de la inmunidad bacteriana, pueda ser aprovechada para lograr una sensibilidad extraordinaria de gran alcance, tanto para la ciencia como para la Medicina Clínica”, asegura Feng Zhang, autor del estudio e investigador del Broad Institute.

A diferencia de otras enzimas de CRISPR como Cas9 y CPF1, Cas13a puede permanecer activa tras cortar el ARN diana pretendido y continuar cortando otros ARN no diana. En el documento de patente y de presentación, el equipo describió una amplia gama de aplicaciones biotecnológicas para el sistema que incluyen el aprovechamiento de división del ARN y de la actividad colateral para la investigación básica, el diagnóstico y la terapéutica.

Así, los investigadores han encontrado una gran variedad de aplicaciones de la técnica CRISPR:

1. Detección de la presencia de virus del zika en muestras de sangre o de orina de pacientes en pocas horas.

2. Distinción entre las secuencias genéticas de cepas africanas y americanas de virus del zika.

3. Discriminación de diversos tipos específicos de bacterias, como E. coli.

4. Detección de genes de resistencia a antibióticos.

5. Identificación de mutaciones cancerosas en fragmentos de ADN libres en células simuladas.

6. Identificación de la información genética humana, como el riesgo de enfermedades cardiacas a partir de muestras de saliva.

“Esta capacidad de tomar muestras e iniciar el procesamiento de diagnóstico inmediato podría transformar el diagnóstico del zika y un número ilimitado de otras enfermedades infecciosas”, asegura Pardis Sabeti, autor del estudio.